¿Qué significa ser valiente?


 

El acto más valiente


¿Qué significa ser valiente? ¿Alguna vez se lo preguntaron?  

A lo largo de mis experiencias, y sobre todo, al vivir la vida,  

muchas veces confundimos el verdadero valor de la valentía.


Durante mucho tiempo creí que la aprobación externa era primordial.  

Sin embargo, la vida me llevó lentamente a reconocerme,  

a mirarme con compasión y, sobre todo, con amor.


Inconscientemente, aprendí a convertirme en mi propia enemiga,  

a cultivar hábitos que no me hacían bien,  

a dejar que manejaran mi vida hasta llevarme a una ausencia de mí misma.


Cuando me di cuenta de que generaba rechazo propio al no validarme,  

no supe de dónde venía ese hábito.  

Pero lo real es que hoy estoy despierta.  

Corto con esos patrones y comprendo que soy la protagonista de mi historia.


Como me veo yo, me ve el universo entero.  

Hacia donde vaya mi vida, es un reconocimiento mío.  

Yo elijo comprometerme conmigo, y esa es mi primera elección.  

Requiere una revisión constante:  

no mentirme, observar la dirección que tomo,  

vivir dentro de mí, con todo lo que merezco.


Porque estoy viva, y me lo gané.  

Soy humana y me reconozco como un ser perfecto en mi imperfección,  

aceptando tanto mis luces como mis sombras.  

**Ese es el acto más valiente.**


Yo valgo porque soy yo.  

No necesito demostrar nada.  

Reconocernos es dejar de buscar afuera la aprobación que solo podemos darnos nosotros.  

Solo yo sé lo que siento.


Por eso, cada día, me reconozco en cada acto.  

Me pregunto con honestidad:  

¿voy por mi camino o por el camino del ego?  

La autodisciplina me permite conocer mis pasos,  

y es ahí donde encuentro mi paz, en cada logro y en cada aprendizaje.


Ahí puedo entender la grandiosidad de esta vida hermosa,  

entender el pasado sin juzgarlo,  

atravesar el dolor con conciencia y perdonarme.  

Eso es valentía. Eso es amor propio.


Así mi vida se vuelve más consciente,  

alineada con mi bien mayor.  

Siento paz por todo lo vivido,  

por el proceso de aprender y soltar.


Esto es un ejercicio para todos los días que esté presente  

en este hermoso y maravilloso universo.  

Recibo con gratitud.  

Siento la liberación de soltar lo que no me corresponde.


Al final, todo está dentro de mí:  

creer en mí, valorarme, amarme.  

**Merezco vivir con amor.**


Gracias, gracias, gracias.


---



Comentarios

Entradas más populares de este blog

Abuelazgo

La razón

Carta a todas las que fui